domingo, noviembre 28, 2010

Nada quiero ser...

He dado una vuelta por el blog, y el sueño ha batido records de lectura… francamente no le veo la razón y mucho menos la lógica.
No deja de ser la desesperación, por conseguir algo que buscó desesperadamente durante décadas un viejo lobo.
Después de escribir un sueño mas (hay muchos de esos escritos en carpetas olvidadas) me siento cansado del esfuerzo de soñar.
Si, al Lobo le cuesta soñar a veces, busca y pretende algún trozo de realidad, donde su instinto prevalezca y sienta no un sueño.
Su piel mezclada con la otra piel…
Ya he dicho en muchas ocasiones que odio los fines de semana así…
En la cueva, olvidándome de mi mismo para reencontrarme, delante de estas cuatro paredes y reflejado en las pantallas de los ordenadores.
La música mi compañera de toda la vida, hay veces que me molesta, da igual lo que oiga, es igual el mensaje que deje en mi cabeza y mi cuerpo.
Mis deseos de lobo, gruñen y se rebelan contra el control y la organización.
Y sin embargo aquí estoy escondido agazapado de las miradas de los demás, viendo películas a trozos… fumando y con café como única compañía.
Hay quien no cree tales cosas, a estas alturas ya no me importa lo que se crea o no de mi.
En los últimos años demasiadas explicaciones para terminar así.
En la cueva y mirando una hoja del Word casi en blanco.
Solo el movimiento desordenado de mis dedos sobre el teclado, va cubriéndola de hormigas negras que pretenden todas juntas tener una explicación y una lógica.
¿Dónde puede haber lógica, en algo así?
El tiempo se agota, es algo que se, y nadie intente entenderme, no hay comprensión que sirva o valga.
Como tampoco hay que buscar interpretaciones… el tiempo es el grano de arena que resbala y cae para ser arrastrado por la ola al llegar la marea baja.
No vale el lobo para estar inactivo, su cuerpo reclama lo habitual en él a lo largo de su historia.
No son los demás… es el mismo lobo el que reniega de su tiempo, de su historia y de su experiencia.
Cuando escribo sueños, abren puertas antaño cerradas con tanta fuerza que quedaron selladas y empotradas en sus dinteles para que nadie ni el mismo lobo pudiera abrir.
¿Qué puede ofrecer un ser así?
¿Libertad?
Esa no se da, cada cual consigue la suya propia, en todo caso respeto para cada cual, pero tampoco importa.
Porque en resumidas cuentas nada soy y nada quiero ser.

3 comentarios:

Aleatoria. dijo...

"Mi vela se quema por los dos lados.
No durará toda la noche
pero,!ah!, amigos míos y, !oh!, enemigos míos,
su luz es tan bonita."
Edna St. Vincent Millay.
Un saludo afectuoso.

Lu dijo...

Sólo te digo una cosa, el que te aprecia y te quiere, lo hace por como eres y cada uno escoge su forma de vivir la vida. Tu sigue siempre tu camino y recuerda no andas sólo. Besitos Lobo Bonito

Licenciado dijo...

Con derecho propio desde que nacio es persona.
Un saludo.