miércoles, abril 28, 2010

Hoy hace un día de playa…




Y lo dice un lobo en pleno centro de Madrid.

(Añoro una playa en particular y un paseo por la orilla sobre la arena blanca)
Salí a tomar un café, y como no, mis pasos se encaminaron, hacia la Plaza Mayor de Madrid.
Centro de reunión de guiris, colegios en viaje de estudios y demás fauna urbana.
Vaso de plástico, como no Starbuck acompañando a uno de los pocos cigarros que puedo consumir por la mañana
Soy de la especie perseguida de los fumadores practicante y confeso.
El caso (me pierdo enseguida yo) es que hay dos sitios de esa plaza, donde me gusta sentarme y ver pasar gente.
Una terraza donde como algún que otro bocadillo de calamares y la otra debajo de uno de los soportales de la misma plaza donde se puede tomar el sol.
Hoy me deje la cámara de fotos en casa, mi memoria al menos en esos detalles ya no es lo que era...
Ósea que me tuve con conformar, con hacer fotografías mentales de cada personaje que pasaba delante de mi café mañanero.
Ejercicio entretenido para quien como yo le guste observar.
Colegios enteros de chicos y chicas, donde los profesores y los guías turísticos luchan a brazo partido por lograr la atención del grupo.
No parece interesarles mucho de quien es la estatua del tipo acaballo que se asentó en todo el centro la plaza.
(Para quien no lo sepa y este interesado es la estatua ecuestre de Felipe III)
Grupos de Japoneses (jodios que cámaras llevan) con su sonrisa eterna en sus rostros.
Funcionarios del Ayuntamiento de Madrid que van de un lado a otro de la Plaza.
Y los músicos callejeros que preparan sus actuaciones para la hora de la comida.
Aparte de los sin techo que habitan en todas las épocas de año los soportales de la plaza
Si a eso les vas sumando, los carteristas, que los hay, los pintores, los caricaturistas y camareros de las terrazas.
Se podría decir que en la Plaza Mayor puedes encontrar de todo.
Hasta un viejo lobo sentado en el suelo con media sonrisa en su rostro.

10 comentarios:

Anónimo dijo...

genial...me he sentido en plena plaza, tomando ese cafe.
besitos

Anónimo dijo...

No hay cristales de más aumento que los propios ojos del hombre cuando miran su propia persona.

Alexander Pope.

El que no posee el don de maravllarse ni de entusiasmarse más le valdría estar muerto, porque sus ojos están cerrados.

Albert Einstein.


Un amigo es quien lo sabe todo de ti y a pesar de todo te quiere.

Elbert Hubband


Quisiera esta tarde divina de abril
pasear por la orilla lejana del mar.

Que la arena de oro, y las aguas azules
Y los cielos puros me vieran pasar.

Ver como se rompen las olas azules contra las piedras y no parpadear.

Perder la mirada, distraidamente, perderla, y que nunca la vuelva a encotrar.


Recuerdos...

Umbral de la sombra dijo...

Puestos a escribir...

En esta playa te amé tanto que una respiración para los dos bastaba.

Antonio Gala

Los recuerdos como los pensamientos a veces son tan libres que vuelan por encima de las olas y rompen donde llega la memoria.

Un Viejo lobo.

Umbral de la sombra dijo...

Se me olvido... es la edad que no perdona.

Alfonsina Storni es una gran elección
Gracias por traerla a la Sombra

Anónimo dijo...

Yo he sido aquella que paseó orgullosa
El oro falso de unas cuantas rimas
Sobre su espalda, y se creyó gloriosa,
De cosechas opimas.

Ten paciencia, mujer que eres oscura:
Algún día, la Forma Destructora
Que todo lo devora,
Borrará mi figura.

Se bajará a mis libros, ya amarillos,
Y alzándola en sus dedos, los carrillos
Ligeramente inflados, con un modo

De gran señor a quien lo aburre todo,
De un cansado soplido
Me aventará al olvido


Alfonsina Storni

Olvido...

Gran escritora,creia que solo la conocia
yo.

Umbral de la sombra dijo...

LA CARICIA PERDIDA

Se me va de los dedos la caricia sin causa,
se me va de los dedos... En el viento, al pasar,
la caricia que vaga sin destino ni objeto,
la caricia perdida ¿quién la recogerá?

Alfonsina Storni

Sorprende que un lobo lleve años leyéndola? si es asi me lo haré mirar

Anónimo dijo...

¿Y tú?

Sí, yo me muevo, vivo, me equivoco;
agua que corre y se entremezcla, siento
el vértigo feroz del movimiento:
huelo las selvas, tierra nueva toco.

Sí, yo me muevo, voy buscando acaso
soles, auroras, tempestad y olvido.
¿Qué haces allí misérrimo y pulido?
Eres la piedra a cuyo lado paso

Alfonsina y el mar, entonces miremonos.

Umbral de la sombra dijo...

hagamos un blog de alfonsina, pues, y yo callo para no errar ni equivocarme mas.

Anónimo dijo...

La que callo soy yo, es tu blog, seguiré mirando... ni erras ni te equivocas, expresas, tu verdad.

Lu dijo...

La verdad q la manera en que escribe, me hizo trasladarme a una esquinita de la plaza mayor, sentir, oir, oler y disfrutar de aquel lugar que tus ojos vierón y también nos has descrito.

Besitos